
Nos solíamos juntar todo el grupo de la iglesia en alguna casa, salíamos juntos, andábamos de acá para allá. Era un grupo grande, más o menos 15 personas, de entre 14 y 16 años. Cuando salíamos no andábamos predicando, tampoco crean que éramos chupacirios, la iglesia quedaba en la iglesia, y nosotros éramos adolescentes sueltos.
Para Marzo del ´92 con Juan Andrés ya éramos muy amigos, no tenía esperanzas de nada más con él. Me contaba sus aventuras amorosas, era yo la depositaria de sus confesiones, cosa que al principio me jodía, pero me fui acostumbrando.
Juan Andrés era un rebelde con o sin causa, andaba con cadenas, colgajes y pañuelos muy al estilo Axl Rose. Le gustaba vestirse con camperas y pantalones tipo militar, o sino los jeans rotos y siempre borcegos. Tenía un estilo que a la mayoría de las chicas volvía locas, se hacía el duro todo el tiempo. Era un buscador de conflictos. Y ahí estaba Mari (puaj!), su mejor amiga, siempre lista para sus locuras. A veces lo veía llorar, cosa que nadie más hacía, y encontraba a la persona tierna debajo de tanta rudeza. No siempre nos veíamos con el resto del grupo, muchas veces venía a mi casa, salíamos solos, charlábamos mucho. Vivíamos a 4 cuadras, así que era casi permanente la visita, estábamos muy a mano. A veces hablaba de suicidio, cosa que me aterraba, era un tipo que tenía cierta afinidad con la muerte. Ya de grande me dí cuenta que era una forma de llamar la atención, incluso su rudeza. No recuerdo bien la historia de su vida, pero no era muy linda, su padre había muerto cuando era chico y eso lo marcó para siempre.
En esa época a todos se nos había dado por jugar mucho al Juego de la Copa, y lo hacíamos cada vez que podíamos. Juan Andrés se sentaba a mi lado, y en los momentos más tensos del juego, me abrazaba o me agarraba de la mano, cosa que me hacía sentir protegida y creerme en el paraiso, jaja!
Estaba enamorada, pero había decidido que jamás se iba a enterar, siempre iba a ser su amiga, su "hermana" como él decía. A la gente le decía que éramos hermanos, y como nos miraban raro por ser yo tan blanca y él tan morocho, les decía que nuestra mamá era la misma, pero que yo era hija del lechero y él hijo del diariero, jaja!
Creamos una complicidad muy fuerte en ese tiempo y mis viejos lo adoraban.
Si me veía mal, quería salir a agarrarse a trompadas con todos, era un sacado.
Y muchas veces tuve que frenarlo para que no creara conflictos, era un provocador permanente.
Hablaba de las mujeres como si fueran objetos, no sé cuánta experiencia podía tener a los 14 años, pero él hacía alarde de mucha. Incluso hablaba de sexo, cosa que por ese entónces sólo cruzaba mi mente pero no para llevarlo a los hechos. Hablaba de las mujeres como objetos, salvo por una: Marina, mi amiga de la primaria... y eso me hacía mierda. Pero yo había renunciado a él mucho antes de tener alguna esperanza. Me conformaba con ser su hermana, su amiga.
Teníamos una relación hermosa, me daba un lugar especial en su vida y eso me era suficiente.
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9 comentarios:
Como son no? siempre atrás de nuestras amigas !!!
Jajaja, y cómo somos nosotras?? Siempre detrás del imposible... uf!! Jaja!
El que ríe último rie mejor...
o te quedaste con las ganas alguna vez?
y sin traicionar a nadie eh !!
Con las ganas?? Creo que no, jajaja!! Ay, estas mujeres!! Igual, con Juan no pasó nada, ya contaré.
Obbbvio que sin traicionar!!! Tenemos códigos!
14 años y hablando de las mujeres como objetos ??, por dios!!!, que harà ahora?.. va, vive?
An:
AAAAAHHHHHHH, me mueroooooo!!!! "Vive?", jajajaja!!! Qué se yo!!! Creo que sí, quizás me hubiera enterado si no fuera así, no sé, pero por favor, jajaja, sos terrible!!
Era parte de su escudo hablar así, parte de su imagen. Tenía que ser el chico rebelde, al que no le importa nada ni nadie, pero no era tan así en su interior, sufría mucho.
Besotes, shegua!!
Estoy leyendo de adelante para atrás, jajajaa!!!
Nena, este post es re tierno!!!
Estabas a full con este chico "James Dean"(leí lo de Marcelo y las re transas, jajajaja), y creo que él fue quien comenzó a despertar tus hormonas.
Además, el querer a alguien en silencio es lo más sacrificado y dulce a esa edad!!!
Besote amiga!!!!
Pau:
Sí, de Juan me enamoré, lo recuerdo como mi primer amor, aunque no concretado. Lo de Marcelo fue terrible, jaja, mis hormonas estaban revolucionadas.
Uf! Hacer ese "sacrificio" es como estar metida dentro de una novela, jaja! Con lo que nos gusta eso a nosotras!
Besotes, hermosa!
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