
En Abril del ´92 fuimos con mis viejos a Entre Ríos. También vinieron con nosotros Marcelo (el amigo de la infancia con el cual nos reencontramos hace poco), y el papá, Coco.
Yo todavía andaba sola, sin novio ni nada que se le parezca, Martín era un sueño aún.
Íbamos todos a pescar, la pasabamos bien. Aclaro que me encanta pescar, AMO pescar, así como soy de loca tengo toda la paciencia necesaria para estar sentada 2 horas con un hilito enroscado en el dedo, porque no pesco con caña, no me gusta, pesco con "línea" (para los que no saben, es la tanza que lleva la caña, pero sin la caña, se revolea con la mano y listo, un extremo en el agua, el otro enroscado en el dedo esperando que algún pez pique, te das cuenta porque te estrangula el dedo, jaja!).
Con Marce pescábamos, andábamos en bote, a caballo y nos entreteníamos buscando "algo" en el campo. Lo máximo que encontramos fue una araña grande, a la que bautizamos "Flúo", jaja, nos teníamos que entretener con algo!! Al otro día fuimos a visitar a nuestra "amiga" Flúo y dedujimos que tenía un hijito, porque ahora eran 2, la segunda era más chica.
Ese día le dije a Marcelo que estaba "caliente" con él, jajaja!! Así de directa la chica!! Igual lo de caliente eran sólo besos, quería transarlo, punto. Nada más. Tampoco estaba loca por ese chico, pero las hormonas me tenían a mal traer.
Claro que la tensión subió entre nosotros, y esa noche se armó el baile en la casa de mi abuela a puro chamamé. También AMO el chamamé. Mi pareja de baile preferida es mi viejo, y a él le encanta bailar conmigo (inserten baba acá). Tengo un Edipo no resuelto terrible, señores, lo reconozco.
Esa noche no pasó nada con Marce, había demasiada gente, demasiados ojos.
A la mañana muy temprano empezó a llover a lo loco, y como allá se inunda todo enseguida y los 5 kilómetros que teníamos que hacer hasta la ruta eran de tierra, ante el riesgo de que los autos se queden empantanados, salimos corriendo.
Mis viejos iban en su auto, y Coco había llevado su camioneta, con "caja" atrás. Dónde fuimos a parar Marcelo y yo? A la caja, la parte trasera de la camioneta, la que estaba totalmente separada de la parte delantera, con lo cual... las 5 horas de viaje hasta su casa en Buenos Aires nos matamos a besos libremente.
Recuerdo estar acostados y transando a más no poder, pero guarrrda con que me vaya a tocar un pelo de más! Hasta los besos llegaba mi calentura, la de él... un poquito más lejos, pero no se olviden que la dama en cuestión es brava y si te digo que no me toques... mejor no me toques!!! No queres verme convertida en una fiera, y Marce me conocía bastante bien, así que sus intentos murieron ante mis miradas.
A buen entendedor, pocas palabras, jaja!
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4 comentarios:
Ja ja ja pobre MARCELO, imaginate que los chicos no saben que hacer, le meto mano o no... que hago? jaja
Que lindo eran esos apretujones que te dejaban toda babeada sin maldad....
Besotes
Sí, che, pobre! No lo dejé hacer nada de nada!! Jajaja!! La mano se les va sola, pero nonono, si YO no quiero, nops.
5 horas en una camioneta... jajajaja, en serio che!! POBRE MARCELO!!!
Los besos, aaaahhhh, placer de los dioses.
Muy lindos recuerdos, sin duda.
Beso!
Zarpada desde chica vos eh???... guau!... estaba caliente con èl!...Ohh... estoy asombrada jajajajaj
An:
Naaaaa, te parece?? Jaja, ni yo lo podía creer!! Lo leí textual en la agenda: "hoy le dije a Marcelo que estaba caliente con él" O_o
Jajajaja, tampoco es que me voy a hacer la santa, pero dios meeeeoooo!!!!
Besote!!
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